
Mostramos al programa Mundo Sostenible nuestro proyecto –el más grande en ejecución de este momento- para recuperar estos terrenos que serán entregados a la comunidad.
Los metales pesados son uno de los mayores contaminantes del suelo. Entre ellos, figuran el cadmio y plomo, presentes en el medio ambiente, y que pueden afectar algunos procesos biológicos debido a que no son degradables, además de la contaminación por dispersión, derrame o traslado de sustancias peligrosas.
Afortunadamente, en Hidronor trabajamos en pro de la sostenibilidad ambiental y la disminución del cambio climático aminorando la huella de carbono a través de nuestros servicios de remediación y saneamiento de terrenos contaminados. Junto a un equipo del programa Mundo Sostenible nos dirigimos a las instalaciones de Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB) para, justamente, remediar más de 48 hectáreas de sus terrenos.
Más de 90 años de contaminación
En el lugar, Tatiana Rodríguez, jefa de Medioambiente y Remediación FCAB, explicó que en 1904, se inició un tratado de libre comercio con Bolivia para transportar los concentrados de minerales de plomo y zinc hasta el año 1998. “En esa oportunidad, FCAB no solamente transportó estos metales, sino que también los almacenó dentro de sus patios, por lo tanto, hay una historia de más de 90 años de contaminación de estos concentrados, época donde no había una normativa ambiental estricta y referente como la tenemos ahora”.
Al respecto, Juan Andrés Salamanca, gerente Comercial de Hidronor, sostuvo que “se trata de un proyecto emblemático tanto para la ciudad de Antofagasta como a nivel nacional, ya que aquí estamos remediando más de 48 hectáreas, lo que equivale a 450 mil toneladas de suelo contaminado, que equivalen a alrededor de 48 canchas de fútbol”.
Proceso final
Este material es extraído y llevado por tierra a nuestra Planta de Antofagasta, donde se realiza el proceso final. Samuel Tupuro, jefe de esta planta, explicó que “los residuos se llevan hasta nuestra planta, se hacen análisis, y en función de eso hay residuos que, por su caracterización, son tratados, y, en otros casos, son dispuestos en el depósito de seguridad que está debidamente autorizado”.
¡En Hidronor entregamos los terrenos en óptimas condiciones para el uso posterior de la comunidad!



