Publicado el 26 de noviembre de 2020.
Como es bien sabido, los desechos tóxicos son responsables de ocasionar múltiples daños a la salud y a la contaminación del medio ambiente (agua, aire, suelo, flora y fauna).
En el rubro industrial, estos residuos provienen en mayor cantidad de actividades como la minería, construcción, producción en línea, entre otras actividades que, por ley en nuestro país (DS 148), requieren tratamientos in situ o contratación de empresas externas dedicadas a su gestión para aminorar el impacto y toxicidad y depositarlos o eliminarlos de forma segura.
Al producirse estos desechos y no ser controlados a tiempo, estos son capaces de alterar las propiedades físicas y químicas del suelo, emanar gases contaminantes que luego son respirados por los animales y seres humanos, contaminar el agua por el arrastre de desechos que finalmente se depositan en lagos y océanos, entre otras consecuencias negativas.
La buena noticia es que hoy en día existen múltiples mecanismos, estudios y tratamientos que las empresas pueden poner en práctica para reducir el impacto ambiental que ocasionan. Para esto existen dos alternativas recomendadas: crear y equipar un departamento interno de gestión de residuos con los más altos estándares en tecnología y conocimiento (opción más costosa) o, contratar empresas externas que cuenten con el know how, experiencia, personal y herramientas técnicas especializadas para realizar estos procesos.
Cumpliendo con este objetivo, Hidronor cuenta con más de 25 años de experiencia en el transporte, tratamiento y disposición final de residuos, valorización, recuperación y reciclaje de residuos en Chile, y está posicionada como la principal compañía en el país dedicada a tratar residuos peligrosos (RESPEL) de forma externa o In Situ.



